¿Planeas viajar a Buenos Aires?

Descarga nuestro capítulo y descubre las 10 atracciones que no puedes dejar de incluir en tu viaje:
  • los monumentos, edificios y construcciones que forjaron la identidad porteña;
  • los escenarios legendarios que dieron vida a la cultura argentina;
  • los museos que alojan las obras más icónicas del país;
  • los barrios que presenciaron la evolución y el progreso de Buenos Aires;
  • los estadios en los que nacieron las leyendas del fútbol;
¡y mucho más!

¡Toma nota de las 10 mejores atracciones y planea un viaje increíble!

Cuando planeas un viaje a Buenos Aires conoces mucho sobre sus costumbres, su cultura, su historia y su folclore. Si piensas viajar a Buenos Aires, hay 10 lugares que no deberías dejar de visitar para afirmar que verdaderamente has conocido la capital porteña en todo su esplendor.

Para ti preparamos un recorrido con los puntos más icónicos de Buenos Aires. Conócelos a fondo con nuestra guía de viaje y entérate el porqué de su importancia para la ciudad, para el país y la región. A través de ellos podrás conocer más de la cultura porteña, su historia, tradiciones y paisajes característicos.

Visitar los puntos históricos no es solo pasar por la puerta, aprovecha a conocerlos por dentro, recorrer su entorno, aprender qué es lo que le hace tan importante para la cultura argentina, cómo lo viven los porteños y aprovecha al máximo esa posibilidad tan privilegiada de verlos y vivirlos en persona.

La cultura argentina es maravillosa y tiene algo para todos los gustos ya que las fuentes de influencia son muchas y muy variadas, es por eso que resulta tan interesante conocerla y vivirla en carne propia. Adentrarse en sus calles, pasear por sus barrios y conocer los principales focos de cultura de esta sociedad es algo que despierta en todos no solo interés, sino algo de admiración y pasión. Ya sea que lo tuyo sea la música, las artes plásticas, el teatro, la arquitectura, los deportes, la historia, la política, sea lo que sea que despierta pasión en ti, podemos asegurarte que en Buenos Aires lo encontrarás expresado en una forma que te maravillará y querrás ver una y otra vez.

En el recorrido que planeamos a través de los 10 puntos más icónicos de Buenos Aires verás que, a través de estos íconos podrás comprender las claves de la cultura porteña y la forma en que la percibes cambiará por completo. Es que vivirás y experimentarás eso que se encuentra en la médula de la cultura nada más ni nada menos que de la capital argentina, un punto cosmopolita por definición y de gran influencia en toda América Latina.

Es entonces indudable la importancia que cada uno de estos puntos carga, sin embargo, no es lo mismo verlo que vivirlo y es por eso que queremos preparate para que puedas aprovechar al máximo el momento en el que estés allá. Que en cuanto te encuentres en cada uno de esos 10 lugares tengas conciencia plena de dónde estás y cómo aprovechar al máximo esa experiencia tan bonita.

Porque viajar es una experiencia maravillosa y no hay que subestimarla ni desaprovecharla, entérate a fondo de todo lo que debes ver para conocer Buenos Aires en forma auténtica y en detalle. ¿Estás listo para vivir la tierra del tango, el fútbol, la literatura y el asado? Apronta una copa de fernet con cola, descarga gratis este capitulo de la guia y organízate de la mejor manera para un viaje inolvidable.

Orígenes de Buenos Aires

Detrás de Buenos Aires se esconde una historia sumamente interesante. Buenos Aires se fundó primero (en 1536) como la ciudad Nuestra Señora Santa María del Buen Aire (este nombre era en honor a Madonna di Bonaria, santa patrona de Cerdeña) por Pedro de Mendoza, ¿lo sabías?

Sin embargo, los ataques efectuados por los indígenas locales forzaron la salida de los colonizadores del lugar y, en 1542, abandonaron la ciudad. En 1580 Juan de Garay llegó a las tierras que llamó Santísima Trinidad y a su puerto Puerto de Santa María de los Buenos Aires.

Ya en la segunda mitad del siglo XIX, el puerto de Buenos Aires se convirtió en una de las principales entradas de los inmigrantes europeos que buscaban un nuevo comienzo y, con la promoción de Estado argentino para incentivar esto como forma de poblar la ciudad, el arribo de italianos, españoles, polacos, sirio-libaneses, rusos y franceses, Buenos Aires se hizo de ese eclecticismo cultural que tanto le caracteriza. Para el siglo XX las migraciones fueron más bien internas y de países latinoamericanos. Esta combinación de inmigrantes nativos del propio país y del mundo entero convirtió a Buenos Aires en una ciudad cosmopolita donde todo tipo de religiones, culturas, ideologías y personas confluyen en una sola.

Bajo esta confluencia de culturas y eclecticismo es que se forjó la identidad porteña, se ha dado con una historia compleja y ha sido objeto de muchos análisis por ser un fenómeno cultural. La gran ola de migración de Europa fue sin lugar a dudas integral para el creciente Buenos Aires y lograr su identidad urbana. Esto trazó la barrera entre la Argentina urbana y la rural en una forma mucho más profunda. Los inmigrantes trajeron a Buenos Aires nuevas tradiciones y marcas culturales que fueron reimaginadas en el contexto porteño con nuevos significados.

Como respuesta a esta ola de inmigración, durante las décadas de 1920 y 1930, una tendencia nacionalista dentro de la elite intelectual argentina comenzó a glorificar a la figura del gaucho como un arquetipo ejemplar de la cultura argentina. La síntesis entre el gaucho y las tradiciones europeas conformaba la nueva identidad urbana de Buenos Aires.

La complejidad de la integración de Buenos Aires y la formación de una identidad aumentó cuando los inmigrantes europeos se dieron cuenta de que su cultura podía ayudarlos a obtener un estatus social más alto. A medida que la población rural se trasladó a la ciudad industrializada desde la década de 1930 en adelante, reafirmaron sus raíces europeas, adoptaron endogamia y fundaron escuelas privadas, periódicos en idiomas extranjeros y asociaciones que promovieron la adhesión a sus países de origen.

Los porteños generalmente se caracterizan por ser noctámbulos, cultos y grandes conversadores además de algo extrovertidos, tan sensibles como nostálgicos. Su lunfardo tanguero sigue vivo con algunos términos que se han trasladado incluso al vocabulario diario de la actualidad con términos como “engrupido” (engreído), “compadrito” (fanfarrón), “laburar” (trabajar), “gambas” (piernas). Los porteños también se describen como altamente autocríticos. Algunos extranjeros dicen percibir al porteño como una persona un tanto engreída, los escritores consideran que esto puede presentarse como una consecuencia de la inmigración y prosperidad europea que experimentó la ciudad durante los primeros años. Siglo XX, que generó un sentimiento de superioridad en partes de la población.

Hoy son muchas las características que esta condición de eclecticismo ha brindado para forjar la identidad porteña. Una que puede apreciarse en cuanto pones un pie en Buenos Aires es el clásico fileteado que puedes apreciar en los “colectivos”, taxis, fachadas, carteles, murales y demás. El fileteado es una técnica de dibujo artístico y lettering con líneas estilizadas (filetes), flores, plantas decoradoras típicamente con colores brillantes que captan tu atención, lo reconocerás apenas lo veas. Esta técnica de decorado llegó a Buenos Aires a través de distintos artistas italianos que debieron encontrar un empleo utilizando sus habilidades al migrar a la naciente ciudad.

Por otro lado, si has estado en Europa (específicamente en París y Madrid), la arquitectura bonaerense te resultará algo familiar. Es que tanto el diseño arquitectónico de los edificios más característicos de Buenos Aires como la estética de los parques y áreas públicas fueron inspiradas por este continente. No puedes perderte de construcciones como el edificio Kavanagh, la Biblioteca Nacional, la Catedral Metropolitana, el Palacio de Aguas Corrientes o el Cabildo.

Además de una cultura que te dejará con ganas de conocer aún más, Buenos Aires cuenta con algunos hechos curiosos que seguro te encantará conocer:

Buenos Aires es la ciudad del mundo con mayor cantidad de librerías per cápita. Si hace tiempo buscabas un libro y no lo encontrabas, la probabilidad de que lo encuentres en Buenos  Aires es realmente alta.

Es además la ciudad con más cantidad de estadios de fútbol en el mundo. Nada iguala a la pasión porteña por el balompié. Además, algunos de sus estadios son los más famosos del mundo. Y si eres realmente fanático de este deporte, puedes escaparte a Montevideo para conocer el estadio donde se jugó el primer Mundial de Fútbol.

El metro de Buenos Aires o, como los porteños le llaman, “subte”, cuenta con la red más antigua de toda América Latina. Fue inaugurada en 1913 y es además la cuarta red más antigua de las Américas.

Buenos Aires es el hogar de algunas de las historietas más aclamadas de habla hispana como Mafalda, Isidoro Cañones y los famosos personajes de Liniers.

La ciudad porteña tiene un romance especial con las pizzerias desde que los italianos se encargaron de importarla como marca registrada del pais. Probar la fugazzeta es saborear el auténtico manjar italiano hecho a la forma bonaerense, para una cena completa nada como acompañarla con una fainá y una pizza.