| | | Muchos porteños habrán observado en su cotidiano andar las torres de la Iglesia de Santo Domingo y notado las balas de cañón que están incrustadas en el frente. Lo que quizás muchos no sepan es que esos impactos son un símbolo de la defensa de la ciudad de Buenos Aires con motivo de la segunda invasión inglesa del año 1807.
Cuando se produjo la invasión el general inglés Whitelocke luego de un par de combates exitosos en las afueras decidió penetrar en la ciudad dividiendo sus tropas en varias columnas que terminarían uniéndose frente al fuerte. Parte de una de estas columnas inglesas, debido a la exitosa resistencia criolla, debió refugiarse en la Iglesia de Santo Domingo lugar donde posteriormente se rindió. Actualmente en los pasillos que circundan el altar mayor se encuentran exhibidas varias de las banderas que las tropas británicas entregaron tras su rendición.
Otra característica del templo es que en su atrio se encuentra el mausoleo que guarda los restos de Don Manuel Belgrano uno de los próceres más importantes de la Argentina miembro de la Primera Junta de gobierno y creador de la bandera nacional

Fuente: Licenciado Carlos Ferraro | |

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